La Buitrera: el cerro lunar donde duermen los cóndores
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La Buitrera: el cerro lunar donde duermen los cóndores

A 26 km de Bariloche existe un cerro que parece de otro planeta. Rocas que se derriten, cóndores que planean en silencio y una familia que lleva cuatro generaciones cuidando este rincón de la estepa.

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PatagoniaTravelers
9 de junio de 2026 · 7 min

La Buitrera: el cerro lunar donde duermen los cóndores

Un paisaje que no esperabas encontrar

Hay algo que nadie te advierte antes de llegar a La Buitrera: que vas a dudar, por un momento, de que seguís en la Patagonia que conocías. Dejás atrás el bosque de lengas y los lagos turquesa de Bariloche, y después de veinte minutos por ripio, la estepa se abre como una página en blanco. El coirón se extiende hasta donde alcanza la vista. Y entonces, ahí, emergiendo de esa aridez sin pedir permiso, aparecen las rocas.

Son formaciones de piedra toba que el viento y el agua modelaron durante millones de años — conos, hongos, paredones con huecos oscuros que parecen ojos entreabiertos. El lugar tiene algo de otro mundo. No la majestuosidad clásica de los cerros andinos, sino algo más extraño y más íntimo: una belleza que cuesta explicar y que se queda.

Lo primero que hacés al llegar a la Estancia La Lucha es saludar a Kela Crespo. Eso no es opcional. Es lo correcto. Y es, también, donde empieza la experiencia real.

Cómo llegar al punto de partida

La Buitrera se encuentra en la zona de Ñirihuau Arriba, a entre 20 y 26 km al sur de Bariloche. Para llegar en auto, tomás la Calle Esandi desde el centro y avanzás hacia el sur. A los 15 km del inicio hay un puente de caños que cruza el río Ñirihuau: lo tomás hacia la izquierda. Seguís el camino, pasás una escuela y girás a la derecha. Desde ahí el ripio te lleva hasta la tranquera de la estancia. Descargá el mapa antes de salir — en el camino no hay señal de celular.

El acceso está dentro de la propiedad de la familia Crespo. Al llegar, Kela te hace llenar una planilla con tus datos, te cobra el ingreso y te explica el recorrido y los puntos de referencia. El trato es personal, sin turnos ni aplicaciones. Si querés, podés avisarle con anticipación al +54 294 4597230 o buscar la página de Facebook "Caminatas La Lucha – Cerro Las Buitreras".

Si no tenés auto, hay servicio de traslado en camioneta 4×4 desde Bariloche. También varias agencias ofrecen la excursión con guía desde el centro de la ciudad.

El recorrido

El sendero sale de la estancia con una pendiente suave que engaña. El coirón, los manchones de ñire y el retamo van marcando los primeros pasos. Hay estacas con banderitas que orientan, pero el terreno es abierto y conviene ir con atención. La estepa en primavera tiene algo de silencio espeso que se agradece.

Las Piedras Hongo

A mitad de camino, antes de los paredones principales, aparecen las primeras formaciones en forma de cono y hongo. Son el aperitivo. La erosión del viento durante millones de años esculpió estas figuras con una precisión que parece intencional. Parate acá un rato antes de seguir subiendo. El paisaje hacia el valle del Ñirihuau ya empieza a desplegarse.

La Cueva de la Vida

No figura en ningún mapa oficial. El nombre lo pusieron los visitantes hace años por la forma de la cavidad principal, que recuerda a algo uterino, originario. Entre los paredones hay un hueco grande que invita a entrar y que cambia la perspectiva de las rocas desde adentro.

Los paredones y la Condorera

Acá empieza lo que define al cerro. Los paredones de 100 metros de altura tienen decenas de huecos naturales que sirven de dormideros a los cóndores andinos. En días buenos y los mejores son los de viento moderado, temprano a la mañana podés ver de cinco a quince cóndores planeando en las térmicas sobre tu cabeza. Con binoculares, podés distinguir el carúnculo rojizo de los machos adultos. Hay registros de más de 100 ejemplares congregados en este paredón en una sola jornada.

"Pará dónde mires vas a ver un cuadro. Si hay algo que recuerdo de este día es una sensación de alegría. Cada uno tendrá la suya."

Desde la cumbre o desde el filo sur, las vistas se abren hacia el Lago Nahuel Huapi, el Cerro Blanco, el Ñireco, el Challhuaco. Es la Patagonia sin el filtro del bosque — cruda, ancha, absolutamente real.

El cerro se llama "La Buitrera". Pero nunca hubo buitres.

La confusión popular entre el cóndor andino (Vultur gryphus) y el buitre europeo le dio el nombre hace décadas, y ya quedó. Los lugareños lo saben, lo dicen con cierta ironía y lo aceptan como parte de la historia del lugar. El dato no termina ahí: los cóndores no nidan acá. Sus nidos reales están a 50 kilómetros en línea recta, en Mallín Manzano o en las grietas volcánicas del Valle Encantado. La Buitrera es solo su dormitorio, su hotel de paso entre jornadas de planeo.

Y hay algo más: el valle del Ñirihuau que rodea al cerro esconde un episodio que nadie asociaría con un trekking turístico. En la década de 1930 se descubrió petróleo en esta zona. Las perforaciones fueron abandonadas, pero el dato geológico sigue ahí, enterrado bajo el coirón.

La familia Crespo, por su parte, no es solo "la familia de la estancia". El bisabuelo de Kela llegó en carreta desde Carmen de Patagones. Su abuelo nació en plena meseta de Somuncurá durante ese viaje. Y Benito Crespo, descendiente directo, llegó a ser el primer intendente de Bariloche. Hay una calle en la ciudad que lleva su nombre. La Buitrera tiene, literalmente, historia de fundadores.

Información práctica

| Ítem | Detalle | |---|---| | Distancia | 9,5 – 10 km ida y vuelta | | Desnivel | +600 m | | Duración total | 4 a 5,5 horas (según ritmo) | | Dificultad | Media | | Temporada recomendada | Septiembre a mayo (mejor: oct, nov, mar, abr) | | Edad mínima | 7 años | | Qué llevar | Agua (mínimo 1,5 L), sándwiches o snacks, protector solar, gorra, ropa en capas, zapatillas de trekking o botas | | No llevar | Drone (interfiere con los cóndores) | | Señal de celular | Sin señal en el recorrido |

Cómo organizarlo

Por tu cuenta: Llegás en auto propio, descargás el mapa antes de salir, avisás a Kela con anticipación y pagás el ingreso en la estancia (precio aproximado: $5.000–$8.000 ARS por persona, verificar con la familia). No se requiere guía, pero el sendero exige atención.

Con traslado: Hay un servicio de camioneta 4×4 privado desde Bariloche. Coordinar con Ciriaco al +2944714027.

Con excursión organizada: Varias agencias del centro de Bariloche incluyen traslado, guía certificado en montañismo y cobertura médica. Las salidas suelen ser en la mañana, de noviembre a abril, y duran entre 5 y 6 horas en total.

Horario de entrada: Conviene salir de Bariloche antes de las 8:00 hs para aprovechar la luz de la mañana y evitar el calor de mediodía en la estepa.

Al regreso, Kela te espera en la estancia con tortas fritas recién hechas y mate. Es el cierre que tiene sentido después de cuatro horas entre esas piedras.

La Buitrera tiene algo que pocos lugares tienen: la sensación de haber estado en un sitio que todavía no fue del todo descubierto. Si el viento te acompaña y los cóndores planean sobre los paredones, no hace falta agregar nada más. La inmensidad de habitar un universo distinto compartido con esas imponentes aves que parecen de cuento.

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